


El protagonista - Leo Messi - En el ruedo blaugrana, el argentino simboliza la esperanza en un futuro brillante: ha jugado sólo medio campeonato y ha marcado 14 goles
El primero en saltar a la arena para 'rajar' ha sido Joan Laporta, que promete cortar cabezas: señala falta de compromiso y de profesionalidad.
Leo Messi seguía los últimos minutos del partido en Tarragona con cara seria, triste. La suya había sido también una gran faena, dos goles - el primero fantástico- , nada menos que 14 tantos en un campeonato del que sólo pudo disfrutar la mitad por culpa de su lesión en el pie. Messi es un maestro, como José Tomás. Leo ha puesto el color esperanza a un Barça gris, perdido, deambulando desde que el presidente Laporta se atrevió a fijar el objetivo de los siete títulos trasladando a sus jugadores la prepotencia y dejadez que ha condenado al equipo.
Leo Messi, con las botas doradas que fabricó para él en exclusiva Adidas, pasea su fútbol fresco y diferente entre una plantilla fantástica pero que esta temporada se ha acomodado, ha sufrido el virus galáctico, ha creído que ganaría los títulos por la cara… y al final se la han partido.
El primero que saltó al ruedo para 'rajar' contra la plantilla y señalar a alguno de sus futbolistas por “falta de compromiso, profesionalidad e ilusión” fue Joan Laporta, que acabó con una estocada limpia, directa, mortal. El presidente repitió una y otra vez que la renovación de la plantilla incluye cortar no orejas, sino cabezas y por lo que se entendió del presidente afectará a jugadores importantes de este equipo.
Ronaldinho se marchó triste, creía en el milagro, pero la flor de Capello, la leche que tiene el entrenador madridista, no tiene parangón. El gol que le da la Liga lo marcó un jugador del Mallorca, Basinas, con el culo. Parecía que era un milagro que se lesionase Van Nistelrooy, el protagonista de este Madrid, confieso que pensé en todos los santos romanos, en la ayuda incluída del Vaticano no para que el Barça ganase la Liga sino para que Francesco Totti, capitán de la Roma, consiguiese la Bota de Oro superando en un gol al holandés. Se retiró también Beckham y esa esposa peripuesta que le ha tocado en gracia, la Spice, saludaba como si se formase parte de la realeza, quizá porque estaba sentada con Tom Cruise. Veíamos a Tom luciendo unas enormes gafas de sol a las diez de la noche y pensábamos que pese a Varela, campeón del mundo sub-20 y bético de cuna, se trataba de un 'Misión Imposible', aunque nos gustaba pensar que Puyol, con ese gol de rabia, era como 'el último samurai'.
De José Tomás dicen que se acerca al gran maestro Manolete, Messi es lo más parecido a Maradona que nos ha dado el fútbol moderno. Se ha perdido todo, pero Leo está ahí, cumpliendo.